El cuello de la mujer es su talón de Aquiles. No dudéis en besarlo dulcemente para cambiar su humor cambiante. No dudéis en exagerar su belleza porque siempre supondrá un halago para quien os escucha. Bien distinto será el resultado que obtendréis al alabar generosamente otras partes de la anatomía femenina, estaréis haciendo malabares sobre una delgada línea minada por infinitas susceptibilidades. Retirad el cabello, si por fortuna hay cabello que retirar. Acercáos con sigilos y susurros para que los remilgos se conviertan en ronrroneos. Acariciadlo con la nariz y recorredlo con los labios sin premura y el verdugo se tornará en víctima en un agónico y delicado proceso que culmina en estremecimiento.
"Pero"... toda regla tiene su excepción Sólo en una ocasión desee que alguien no dedicase loas a mi cuello. ¡Pobre de mi! El temido momento llegó y lo hizo en medio de la contienda amorosa. Mi cuello, dejó de ser "el cuello más hermoso del mundo" para convertirse en gaznate. Desde entonces adoro las estaciones que me permiten esconderlo con bufandas, pashminas o pañuelos.
jueves, 13 de mayo de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Cafetería
El primer día de trabajo en la cafetería ha sido un desastre. Menos mal que es una de esas cafeterías pijas en las que lo más duro no resuta agacharte a recoger lo que la gente tira, escupe, esconde o desprecia...no, en este caso lo peor es lidiar con las manías absurdas que la gente absurda tiene y exagera para sentirse mejor. Azúcar o sacarina, blanca o morena, normal o gourmet, leche de soja, desnatada, semi....Cafe Bresil sul de Minas, Café Le Grand Reserve, Café Pur Kenya, Café Blue Montain... ¿¡¡¡Uffff!!!!demasiado para cualquiera. Total... sólo serán unos meses hasta que encuentre algo mejor. No me pagan del todo mal ( teniendo en cuenta que serán sólo cinco horas). Hay que pagar las facturas y desde que se ha ido... estoy sóla. Bueno, siempre lo he estado. La encargada no está del todo mal. Creo que no va a dar problemas. Ronda los cuarenta y parece que tiene incontinencia urinaria o algo así porque cada 45 minutos se va al baño y vuelve veinte minutos después con una capa más de maquillaje sobre el maquillaje del maquillaje. "Tunnea" discretamente su uniforme para que los clientes reparen en que : 1)Está receptiva aceptar posibles propuestas y 2) ocupa un rango superior al nuestro. Rocío, se llama Rocío. A Rocío la ha venido a recoger un maromazo de su edad, con más músculos que en un episodio de "La Vida es Así", un BMW de esos de revista y deslumbrando con su traje de diseño hiper apretado y carísimo. Muy relamido él en sus andares, y muy grosero con la mirada. Una compañera, Eva, me ha asegurado que es su nuevo novio y que pese a que se conocen desde hace un par de meses ella siente que es el hombre de su vida. Eva lo ha dicho con malicia para hacerme entender que no era la primera vez que oiríamos tales palabras en boca de la jefa. Es la típica historia de alguien con un c.v como el suyo... supongo. Camarera de baretos en la juventud, modelo de supermercado en la adolescencia, encargada de una tienda de ropa en la madurez... este es el colofón de una trayectoria llena de triunfos. Amanda, se tendría que haber llamado Amanda. Le pega Amanda...................TO BE CONTINUED.............
viernes, 9 de abril de 2010
Primaveras
Los inviernos pasan cada vez más fríos y dejan sin oponer resistencia que el trono sea ocupado por primaveras cada vez menos cálidas. Pero, desafortunadamente, en algunas ocasiones, y afortunadamente en otras, nos queda grabado a fuego su recuerdo como si de un sacramento se tratase. Recordamos el olor, la luz y esa canción que nos hacía vibrar cuando inconscientes queríamos que llegasen los veranos. ¡Si el tiempo pudiese detenerse, si pudiésemos someterlo a los caprichos de la voluntad! Yo, retrocedería. Me aferraría a la piel tersa, a la ausencia de maquillaje, a los vaqueros con camisetas blancas de algodón. Me abrazaría a ti, y a ti, a ti también... a ti no. Deshojaría margaritas, dejaría que me cepillases el pelo mojado y que me adorases como yo te adoraría a ti. Olería la hierba que nunca ha vuelto a oler igual, y me enterraría en la arena que nunca me gustó pisar. Comería los helados que no comí y me pelearía con las reglas a las que no me atreví a golpear. Qué error tan grande querer crecer y hacerlo a destiempo, qué error tan grande querer recuperar la pureza de la que no te cansabas de renegar. Y así...error tras error, tras error...sobreviene el desastre que deglutimos como podemos con el antídoto venenoso del recuerdo.
martes, 16 de marzo de 2010
Entre las dos y las tres...o entre las cuatro y las seis
Quiero que el sueño me bese para soñar esta noche contigo. Mañana serás tu quien me bese. Tal vez soñemos juntos. Medio dormido me despertarás a las dos, o a las tres. Me gusta que me asaltes con tus ronroneos y con la repiración entrecortada cuando el mundo hiberna y todo está oscuro. Con los ojos cerrados siento tu luz ámbar durante los minutos más sabrosos del día. Luz roja, media vuelta y desvelo.Tu respiración se apaga, la mía se enciende. Ahora soy yo quien ronronea. Me sonrío, te maldigo y te amo más. Abrazo a la almohada y con todo un despliegue de efectiva estrategia intento ganar terreno. Trepo sigilosa por colinas de tejidos sintéticos hasta asegurarme de que tu piel asfixia a la mía. Vuelvo a respirar sin arritmias. Entrelazamos las piernas. Mis pies rozan con dolo tus tobillos de impúber (¡qué gran invento los calcetines!). Y aún queda un paso más... vencer la batalla al harapiento algodón tintado que tan pocas veces me ha dejado ganar la guerra. Ahora sí. Dispuesta a cargar baterías entre capas cuadriculadas y edredón. Quedan pocas horas para la glaciación que impondrá el repicar de las tediosas campanas.
Mensaje encriptado: Espero como agua de mayo (más bien "marzo") a que llegue el próximo viaje para poner el termostato a 28 grados. ZZZZzzzzZZZZzzzzZZZZzzzzZZZZzzzz..........
Mensaje encriptado: Espero como agua de mayo (más bien "marzo") a que llegue el próximo viaje para poner el termostato a 28 grados. ZZZZzzzzZZZZzzzzZZZZzzzzZZZZzzzz..........
lunes, 15 de marzo de 2010
Adiós
-Venga, Está oscuro, enciende la luz.
-¿tanto miedo me tienes?
-No quiero que te equivoques pero parece que tú estas empeñado en querer equivocarte
-¿Y me equivoco?
-De pleno
-Por los viejos tiempos, antes te gustaba hacerlo a oscuras
-Tú lo has dicho “antes”. Ahora enciende la luz, por favor.
-Vale. (La coge bruscamente por el brazo y la coloca bajo un halógeno) pero ponte aquí, deja que te vea... ¡¡¡dios has cambiado tanto !!!
-No te imaginas cuánto. Pero bajo este foco no creo que se note lo bien que me sientan las arrugas.
-Estás estupenda. Ha pasado demasiado tiempo, Alicia, demasiado tiempo. ¿Por qué hemos tardado tanto en vernos? ¿Hace cuántos años que..?
-Le interrumpe- Yo formularía la pregunta de otra manera ¿Por qué hemos quedado? Aún no logro explicarmelo
-Déjame que te ayude -se dirige hacia ella y le retira el abrigo- Alicia, siempre has sido impulsiva. Te llamé, te invité, dijiste sí y una vez dicho el “sí” inicial era difícil que te echaras atrás. Eres una mujer de palabra. -Abre una botella de Sbragia Reserve Chardonnay para impresionarla-
- Eduardo, ya he bebido suficiente y con eso...no me impresionas-
-Nunca te he impresionado-
-Sí lo hiciste y la borrachera duró cinco años. La resaca otros cinco-
-¿Qué nos pasó?-
-Que eramos jóvenes -
-Lo seguimos siendo-
-Eduardo...-
-Vale, tú unos meses más. (Se acerca e intenta poner la mano sobre la de Alicia con torpeza. Alicia esquiva el ataque)-
-¿Por qué me llamaste?-
-Pensé que no habrías cambiado de teléfono, eres demasiado vaga-
-¿Por qué me llamaste?-
-Necesitaba verte, oír tu voz... He tenido la tentación de llamarte desde aquel viernes en el que me desperté sólo en la cama. Fuiste sigilosa. Retirada a la francesa y una nota en la nevera. Las llaves sobre la mesa del comedor y 900 euros de tu parte del alquiler-
-Yo...-
-No, ahora déjame seguir. Pero acompáñame al baño. Abre el armarito-
-Mis colononias, el cepillo de dientes de Lille, cremas antiarrugas... estás empezando a asustarme-
-Ven a la habitación-
-Déjalo-
-(Eduardo abre el armario y le enseña el interior del ropero)-
-Guardas aún mis abrigos... no se que pensar...esto es...-
-No te hagas ilusiones sólo guardo tus favoritos-
-Perdona pero no entiendo-
-Sí entiendes. No conservo nada más tuyo excepto las fotos que no pude romper y los recuerdos. Los buenos y los malos.-
-Ahora sí que no se que hago aquí. No tengo palabras-
- Me sustituíste rápido, Eduardo. Lo supe por Alejandro. Ni dos días pasó nuestro nido de amor sin la presencia de una zorrita de esas que tanto te gustaban-
-Alicia, una zorrita (como tú dices) tras otra, tras otra, tras otra. Estaba enfadado. Creí que así llenaría el espacio que habías dejado...y el vacío tras cada cuerpo se hacía más y más grande hasta que reparé en que era infinito... me volví a derrumbar-
-Siempre te derrumbas. Por eso me has llamado para que mamá pata cuide del patito descarriado. No, Eduardo. Te lo he advertido... te quivocas. Ya no soy esa imbécil que te esperaba con el corazón en la mano cuando llegabas de tus "viajes de trabajo".
-Eran de trabajo-
-Sí...y entre trabajo y trabajo...Miranda, Rebecca, Sussy, Mindy, Pinty y lo que cayera. Ya lo decía mi padre..."Ave que vuela...a la cazuela". Te olvidas de una cosa yo he rehecho mi vida-
-Ya, pero has venido-
-Tenía curiosidad por ver cómo te habían ido las cosas. Una curiosidad insana. Quería ver si quedaba algo de ti en mi-
-¿Y?-
-Cuando me marché supe lo que hacía aunque no del todo bien por qué. Mira... se ha hecho tarde y Pablo me estará esperando despierto-
-¿Pablo? Así se llama tu príncipe azul, el salvador de tu alma-
-¡Apártate. Estás borracho!Borracho y podrido-
-¿Sabe él que estás aquí ahora?¿eh?-
-Por supuesto. No le dije tu nombre, sólo que venía a ver a un pobre diablo. No le dije ni cuán pobre ni cuán diablo porque lo ignoraba-
-No, para no necesito eso. Por favor (intenta besarla)-
-¿Qué crees que estás haciendo?-
-Vuelve, por favor, vuelve (llora)-
-Eduardo, en el fondo esperaba que hubieses cambiado, esperaba ver a un hombre nuevo... o algo del hombre antiguo del que un día me creí enamorar. Pero...ahh...no...eso no era amor. El amor es generoso siempre y cuando la generosidad sea recíproca. Y todo lo nuestro, como bien sabes, fue unidireccional. Te pedí, te rogué... y estabas demasiado inmerso en ti. Yo sólo era un pequeño satélite de tu planeta. Nunca fui feliz-
-¿Qué te da ese moñas?-
-Todo-
-(Se sonríe) ¿Todo?-
-Vida, me insufla vida cada mañana, cada minuto... me ha descubierto, y ha hecho que me descubra-
-Se que algo queda, algo queda, Alicia... te conozco-
-No es así... pero tiempo tuviste. Me voy. Es tarde-
-(Eduardo intenta impedir que se vaya)-
-Adiós, Eduardo-
-No, adiós, no-
-Eduardo, ya no tengo llaves que dejar sobre la mesa ni parte de alquiler que pagar. Mañana será otro día y, por favor, ni se te ocurra intentar llamarme porque cambiaré de número. La tecnología ya no me da pereza -
-¿tanto miedo me tienes?
-No quiero que te equivoques pero parece que tú estas empeñado en querer equivocarte
-¿Y me equivoco?
-De pleno
-Por los viejos tiempos, antes te gustaba hacerlo a oscuras
-Tú lo has dicho “antes”. Ahora enciende la luz, por favor.
-Vale. (La coge bruscamente por el brazo y la coloca bajo un halógeno) pero ponte aquí, deja que te vea... ¡¡¡dios has cambiado tanto !!!
-No te imaginas cuánto. Pero bajo este foco no creo que se note lo bien que me sientan las arrugas.
-Estás estupenda. Ha pasado demasiado tiempo, Alicia, demasiado tiempo. ¿Por qué hemos tardado tanto en vernos? ¿Hace cuántos años que..?
-Le interrumpe- Yo formularía la pregunta de otra manera ¿Por qué hemos quedado? Aún no logro explicarmelo
-Déjame que te ayude -se dirige hacia ella y le retira el abrigo- Alicia, siempre has sido impulsiva. Te llamé, te invité, dijiste sí y una vez dicho el “sí” inicial era difícil que te echaras atrás. Eres una mujer de palabra. -Abre una botella de Sbragia Reserve Chardonnay para impresionarla-
- Eduardo, ya he bebido suficiente y con eso...no me impresionas-
-Nunca te he impresionado-
-Sí lo hiciste y la borrachera duró cinco años. La resaca otros cinco-
-¿Qué nos pasó?-
-Que eramos jóvenes -
-Lo seguimos siendo-
-Eduardo...-
-Vale, tú unos meses más. (Se acerca e intenta poner la mano sobre la de Alicia con torpeza. Alicia esquiva el ataque)-
-¿Por qué me llamaste?-
-Pensé que no habrías cambiado de teléfono, eres demasiado vaga-
-¿Por qué me llamaste?-
-Necesitaba verte, oír tu voz... He tenido la tentación de llamarte desde aquel viernes en el que me desperté sólo en la cama. Fuiste sigilosa. Retirada a la francesa y una nota en la nevera. Las llaves sobre la mesa del comedor y 900 euros de tu parte del alquiler-
-Yo...-
-No, ahora déjame seguir. Pero acompáñame al baño. Abre el armarito-
-Mis colononias, el cepillo de dientes de Lille, cremas antiarrugas... estás empezando a asustarme-
-Ven a la habitación-
-Déjalo-
-(Eduardo abre el armario y le enseña el interior del ropero)-
-Guardas aún mis abrigos... no se que pensar...esto es...-
-No te hagas ilusiones sólo guardo tus favoritos-
-Perdona pero no entiendo-
-Sí entiendes. No conservo nada más tuyo excepto las fotos que no pude romper y los recuerdos. Los buenos y los malos.-
-Ahora sí que no se que hago aquí. No tengo palabras-
- Me sustituíste rápido, Eduardo. Lo supe por Alejandro. Ni dos días pasó nuestro nido de amor sin la presencia de una zorrita de esas que tanto te gustaban-
-Alicia, una zorrita (como tú dices) tras otra, tras otra, tras otra. Estaba enfadado. Creí que así llenaría el espacio que habías dejado...y el vacío tras cada cuerpo se hacía más y más grande hasta que reparé en que era infinito... me volví a derrumbar-
-Siempre te derrumbas. Por eso me has llamado para que mamá pata cuide del patito descarriado. No, Eduardo. Te lo he advertido... te quivocas. Ya no soy esa imbécil que te esperaba con el corazón en la mano cuando llegabas de tus "viajes de trabajo".
-Eran de trabajo-
-Sí...y entre trabajo y trabajo...Miranda, Rebecca, Sussy, Mindy, Pinty y lo que cayera. Ya lo decía mi padre..."Ave que vuela...a la cazuela". Te olvidas de una cosa yo he rehecho mi vida-
-Ya, pero has venido-
-Tenía curiosidad por ver cómo te habían ido las cosas. Una curiosidad insana. Quería ver si quedaba algo de ti en mi-
-¿Y?-
-Cuando me marché supe lo que hacía aunque no del todo bien por qué. Mira... se ha hecho tarde y Pablo me estará esperando despierto-
-¿Pablo? Así se llama tu príncipe azul, el salvador de tu alma-
-¡Apártate. Estás borracho!Borracho y podrido-
-¿Sabe él que estás aquí ahora?¿eh?-
-Por supuesto. No le dije tu nombre, sólo que venía a ver a un pobre diablo. No le dije ni cuán pobre ni cuán diablo porque lo ignoraba-
-No, para no necesito eso. Por favor (intenta besarla)-
-¿Qué crees que estás haciendo?-
-Vuelve, por favor, vuelve (llora)-
-Eduardo, en el fondo esperaba que hubieses cambiado, esperaba ver a un hombre nuevo... o algo del hombre antiguo del que un día me creí enamorar. Pero...ahh...no...eso no era amor. El amor es generoso siempre y cuando la generosidad sea recíproca. Y todo lo nuestro, como bien sabes, fue unidireccional. Te pedí, te rogué... y estabas demasiado inmerso en ti. Yo sólo era un pequeño satélite de tu planeta. Nunca fui feliz-
-¿Qué te da ese moñas?-
-Todo-
-(Se sonríe) ¿Todo?-
-Vida, me insufla vida cada mañana, cada minuto... me ha descubierto, y ha hecho que me descubra-
-Se que algo queda, algo queda, Alicia... te conozco-
-No es así... pero tiempo tuviste. Me voy. Es tarde-
-(Eduardo intenta impedir que se vaya)-
-Adiós, Eduardo-
-No, adiós, no-
-Eduardo, ya no tengo llaves que dejar sobre la mesa ni parte de alquiler que pagar. Mañana será otro día y, por favor, ni se te ocurra intentar llamarme porque cambiaré de número. La tecnología ya no me da pereza -
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martes, 9 de marzo de 2010
Mañana
Con la televisión como banda sonora las ideas se atropellaban. Lo hacían para evitar que pensase en él y en ese "yoísmo" que tan poco le interesaba. Objetivo fallido. Estaba y no estaba con ella 86.400 segundos cada día. En su buhardilla el tiempo se detenía con el baile sensual de la trompeta de Chet Baker en Almost Blue. Ese baile, esa melodía y esa tristeza daban paso a una guerra que nunca tenía tregua. Blanco, todo era blanco. Siempre imaginé a qué olería su piel cuando bailaba tan abrazada a él como a la vida. Sus pies eran menudos y casi tan huesudos como sus tobillos y descansaban sobre los de su amante en cada paso de la contienda. Él acariciaba su melena ceniza y como en un ritual le colocaba una flor en la trenza para adornar la desnudez de un alma que le hacía sentir como el Aquiles más vulnerable. Le susurraba toda la clase de ternezas al oído para sonrojarla y ella agachaba la cabeza y la apretaba fuerte contra su pecho cuando las velas aún no empezaban a consumirse. Un tirante, otro tirante... y el disfraz caía al suelo sin oponer resistencia colmando su cuerpo con caricias más dulces que el vino. Me pregunto quién era y a qué olía. En el suelo luchaban hasta desfallecer y Chet Baker seguía tocando para ellos. Recuerdo cómo fijaba su mirada más allá de los cristales. Parecía frágil, perdida y quebradiza. Agarraba sus piernas con los brazos y encogida como un ovillo empezaba a balancearse tarareando en silencio . Las velas nunca se consumían en la buhardilla. Un día le sorprendí colocando un columpio para ella en medio de la nada. Le gustaba tumbarse en la cama y verla mecerse frente a él durante horas mientras le recitaba poesías. A mi también me gustaba. Desde hace un tiempo las paredes de la buhardilla lucen granates, hay lámparas en lugar de velas, el columpio ha desaparecido para no desentonar con los muebles, ya no hay guerras sin tregua, y Chet Baker se ha venido a tocar a mi garito. Ya no acaricia una larga melena ceniza. Ya no acaricia. Una mujer mayor de cabello oscuro y con un corte menos vulgar que su osamenta profana el pavimento que un día fue sagrado y bendecido paseando sobre él con su cuerpo deforme y contenido. Supongo que un día se marchó sin más y se llevó la vida o la vida se la llevó a ella. Ahora está recostada sobre mi sofá marengo y con la televisión como banda sonora. Pretende hacerse la dormida para que la contemple mientras sus ideas se atropellan. Lo hacen para evitar que piense en él y en ese "yoísmo" que tan poco le interesaba. Objetivo fallido. Está y no está con ella 86.400 segundos cada día pero se que mañana serán 8.399. Le compraré un columpio a sabiendas de que tendré seguir imaginando a qué olía cuando era feliz en sus brazos.
jueves, 18 de febrero de 2010
Gracias
Gracias por esos tres bizcohitos que me supieron a gloria. Gracias por los tuppers de albóndigas con cereza, por las endivias con bechamel y por el Gratin Dauphinois. Gracias por lamer mis heridas y por intentar sorber las lágrimas que nunca te dejé sorber. Gracias por sacrificar tu tiempo acariciándo mi piel inerte durante horas para aliviar un dolor que conoces y no puedes reparar. Gracias por intentar entender pese a no entender nada. Gracias por merodear mi vida sabiendo que siempre ha estado igual de mal, gracias por advertirme de forma irracional que "no lo haga". Gracias por creer que soy especial y que voy a brillar.Gracias por intentar salvarme de mi misma y por defenderme como un hombre del ataque de los demás. Gracias por haber cumplido mis sueños como si hubiesen sido los tuyos propios y por mimar lo que ya nunca volveré a mimar. Gracias por traerme chocolates de rosa, lavanda y té cada vez que vuelves de viaje, y por detenerte frente a innumerables escaparates intentando adivinar qué escogería yo si estuviese allí. Gracias por haberme hecho sentir niña, por haber colmado todos mis caprichos de forma abnegada y por haberme hecho creer que un dia fui la más bonita. Gracias por reconocer mi perfume desde las esquinas y por buscarme sin buscarme. Gracias por haber amado mis imperfecciones con una paciencia que rebosa santidad.
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