miércoles, 11 de noviembre de 2009

Spaghetti Western

Hace apenas un año no sabía ni que existían los "Spaghetti Western". Y la incursión en el súbgenero fue... cómo describirlo... "intensa". El culpable de mi "primera vez" (y de la segunda, tercera, cuarta...) llevaba semanas allanando el terreno: "No se si te gustará... pero yo creo que sí. Es un tipo de cine "especial". Solían ser coproducciones entre Italia y España... y los directores italianos acostumbraban a cambiar sus apellidos tomando como base los originales para que sonasen más "yanki". Cuando se grababan íntegramente en España se denominaban: "Chorizo Western". Gozaban de gran éxito en las décadas de los sesenta y setenta...pero los de finales de los setenta no tienen mucho que ver con los de los sesenta, ya que, terminaban siendo parodias de los primigenios...bla-bla-bla".

Como os podéis imaginar, tanto esmero en las explicaciones me provocaba una sensación de desconfianza brutal. Vamos, daba por sentado que tras cinco minutos de peli quedaría traumatizada para toda la vida. No me equivoqué. Cinco minutos de "Keoma" fueron suficientes para dejarme petrificada como una estatua. Es que, como sabréis, las bandas sonoras de los "spaghetti" son, podríamos decirlo así... "muy heavys", y ésta lo era en especial. Nunca había oído nada tan espeluznante, estridente, arrítmico, hortera y repetitivo. Jo, la verdad es que lo tenía todo. Eh ahí otra característica de los spaghetti: la música es siempre así de tremenda. Sólo varía el grado de mal gusto en la composición. Pero... de lo horrendas que son te acaban fascinando. Y encima... son como una especie de hedor eterno, en cuanto escuchas tan "dulces descomposiciones" te intoxican y no puedes dejar de repetirlas una y otra y otra vez en tu cabezota, tararearlas mientras cocinas o silbarlas ( quienes lo sepan hacer) en la ducha o... en Todi.

Volvamos a "Keoma", el tío capullo...llamémosle Ambrosio, no la escogió al azar. ¿Por qué? Quería poner a prueba mi umbral diferencial de dolor. No era un spaghetti común era...agarráos los machos: Un SPAGHETTI WESTERN CON ELEMENTOS FANTÁSTICOS. La figura de la muerte perseguía al desalmado hijo de puta del protagonista mientras arrastraba de forma siniestra un carro. ¿Qué me decís de Franco Nero? uno de los actores fetiche del sub subgénero... De pronto, veo a un guaperas con pinta de Jesucristo que se supone es "un tío duro de verdad" y descubro una regla de oro: Los protagonistas de estas pelis tienen apariencia de maricona superlativa pese a desempeñar el papel de nenes malos, malos, malos de verdad. Son tipos delgaditos, teñidos de rubio o de naranja que con mucho maquillaje (incluso eyeliner) y más posturita, acarician "Colts" y "Winchesters" mientras ignoran a las mujeres.

Aún hoy soy incapaz de identificar los títulos, y veréis por qué, os ilustro a continuación. Tomemos como referencia la palabra dólar:
Un dólar agujereado, Un dólar de fuego, Siete Dólares al rojo, Un río de dólares, Tu cabeza por mil dólares, 20.000 dólares por un cadáver, Un dólar y una tumba, Un dólar de recompensa, Un dólar para Sartana... ¿Os váis haciendo una "pequeña idea" de lo difícil que es poder reproducir el título de una peli que acabas de ver?...Hacen que parezcas retrasado:
- ¿Qué película has visto?-
- Ehm... un dólar para...¡Noo!.. espera... si lo tengo en la punta de la lengua... cuatro dólares por ...-
Y cuando la razón de tu repentino ataque de idiocia no se debe a la confusión que produce que casi todas se titulen igual... es por que tienen títulos estrambóticos e interminables imposibles de reproducir: "Si te encuentras con Sartata ruega por tu muerte", "El Puro se sienta, espera y dispara", "La venganza es un plato que se sirve frío"...

Hace dos meses iba yo feliz como una lombriz y dando saltitos por las calles de Sigüenza y Ambrosio (dulce vengancita) me dijo: "Chiquilla mía, que eres la chica que más sabe de Spaghetti Western de España tal vez del mundo mundial... A ver bendita mía... dime cinco directores, ahora cinco actores, algún compositor...." Jo. Me sentí orgullosa de poder, no sin esfuerzo, responder con estreñimiento a tan arduas preguntas.

Los actores. ¡Ah, los actores! como la experta que soy (carraspeo), tengo mis fobias elevadas a la enésima potencia ( Anthoni Steffen, Giulianno Gemma, Franco Nero, Peter Lee Lawrence..), y mis filias contenidas (William Berger y Klaus Kinski), por otros, siento cierta "simpatía" (Gianni Garko, Gian María Volonté y nuestro Fernando Sancho que no se perdía una el tío haciendo, eso sí, casi siempre de Mexicano) y, a otros, que me disculpen, porque aún no tengo el placer. Pero, hay alguien especial entre todos ellos, un actor que hace que "París bien valga una misa". Ambrosio soñó que, dicho actor, guardaba una relación de consanguinidad en primer grado con una servidora y desde entonces le llamo "Papá". Sí, mi papi es nada más y nada menos que LEE VAN CLEEF. Papi es capaz de dignificar cualquier bodriete almeriense en cuanto aparece en pantalla montado sobre un caballo que siempre resulta pequeño para lo grandote que es mi bello progenitor, eso le da un toque dulcemente ridículo. Un hombretón sobre su diminuto pony, es una imagen tan antierótica que automáticamente se vuelve hiper erótica. Lee tiene facciones de ave rapaz al igual que el señor Cárcaba. Lee exageradas y el señor Cárcaba moderadas y discretas. Uno posee un vozarrón cuasi rasgado y sexy, y el otro una voz normal con acento asturiano. Lee vive interpretando un papel y mi padre vive en realidad los papeles que Lee interpreta. Así que tengo dos papis cowboys y forasteros. No todo el mundo tiene dos papis, y mucho menos dos papis tan duros que corten al viento.

Sí que me gustan los spaghetti. Con tomáte o con bechamel, a la marinera o a la carbonara, con parmesano o con emmental... pero si van acompañados por western, siempre contigo y nunca sin tí. ¡Qué equivocado estaba Ambrosio cuando se atrevió a escribir que: "...a las chicas de provincias –y mucho menos si son rubias– nunca les han gustado los spaghetti-westerns"!!!!!.

NOTA BENE: Un truco para los no iniciados. El truco de las tres "S" que corresponden a tres directores emblemáticos: Sergio Leone, Sergio Solima y Sergio Corbucci. Y un consejo: No comencéis a experimentar con "Keoma" eso es como empezar a aprender inglés por el Advance

BANG-BANG-BANG-BANG-BANG!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario